lunes, 10 de diciembre de 2007

La crítica a la sociedad de Luces de Bohemia

La crítica a la sociedad que se realiza en Luces de Bohemia

Luces de Bohemia es una obra que critica la sociedad española en la que no hay lugar para el genio ni el trabajador. Sólo puede prosperar una sociedad canalla.
Valle-Inclán pone en evidencia la decadencia de España que vista desde fuera son como un esperpento (deformación expresionista de la realidad moral).
El concepto de esperpento está reflejado en la obra cuando Max dice que, las imágenes más bellas en un espejo son absurdas.

Esta obra empieza cuando Max sale por la mañana de su casa con Don Latino (su perro faldero) para ir a reclamar más dinero por sus novelas, vendidas anteriormente por Don Latino. Como no convencen al tendedero de pagar más por sus obras, se marchan a una taberna a emborracharse para refugiarse de la sociedad decadencial de la época que es la que critica Max durante toda la obra. Al amanecer, cuando salen de la taberna, son encontrados por la policía en la calle armando escándalo con un grupo de jóvenes modernistas. La falta de educación y de expresión en la vía pública, lleva a Max a la cárcel, donde pasa la noche junto a un catalán que le explica las causas por las que está encerrado. Max sale de la cárcel muy angustiado por el futuro que le esperaba al catalán, y se queda impresionado del sistema mediocre del gobierno de su país. Al salir se va a ver al ministro que era un antiguo compañero de estudios con el fin de pedirle explicaciones por lo sucedido en la calle.
Más tarde queda con Don Latino y Rubén Darío para ir a cenar a un café refinado de la época. Cuando terminan de cenar, Max y Don Latino se marchan y Max ya en su final, tiene una visión de la muerte que lo lleva a la mañana siguiente ser encontrado por unas vecinas en el portal de su casa sin nada de dinero, ya que había sido robado por su compañero de viaje (que se aprovechó de las grandes ideas y del dinero de Max Estrella mientras vivió).
El esperpento concluye con el entierro de Max.

En conclusión, toda la obra tiene por fin destacar la decadencia y la imposibilidad de la vida literaria en España, que es la tesis que defiende Don Max y lo lleva a ir a la miseria.

Relato naturalista

Relato naturalista

Eran centenares los hombres que corrían detrás del balón, en un campo que más bien parecía de labrar y no de jugar al fútbol. Ellos se lo pasaban bien y tenían sus disputas, pero no llegaban a la violencia. Cuatro chillidos eran suficientes para calmar la multitud que sólo tenía por objetivo tocar el balón una y otra vez, sorteando por adversarios niñitas, niñitos, niñas, niños, mujeres y hombres. Allí no importaba la edad para poder jugar al balompié.
Desde el alrededor del campo, el paisaje era pesimista. Las chabolas se contaban a miles y las mujeres con los niños en las espaldas, miraban desde lejos cómo aquellos chavales se esforzaban para coger un balón, un tanto desconocido para ellas.
Las calles estaban llenas de ciclomotores viejos con los que se transportaba todo tipo de mercancías, desde un pasajero hasta una tienda al completo. También en las calles se apreciaban los diferentes gremios de artesanos ordenados por avenidas. Ellos trabajaban al exterior de sus talleres para poder mostrar al consumidor cómo ejercían, ya que estaban expuestos a numerosa competencia a su alrededor.
Las mujeres al contrario de los hombres, tenían las tareas de cuidar de los niños y de las casas. Ellas hacían la comida, limpiaban, atendían a los niños y cuando terminaban se distraían cosiendo, haciendo cestas de mimbre, etc.
Los niños, por suerte estaban escolarizados en pequeñas chabolas que disponían de un profesor por cada cuarenta o cincuenta alumnos. Ellos tenían un horario de mañana que les permitía tener las tardes libres para ayudar en la casa o poder ir a jugar con los amigos.

El presidene de la junta de la escuela de fútbol

EL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE LA ESCUELA DE FÚTBOL

Usuarios:

Se ha detectado una falta de respeto, en cuanto a las instalaciones del campo municipal de fútbol. La junta directiva me ha comunicado el suceso esta mañana, así que pediría a la gente que para que no se vuelvan a repetir descuidos de malbaratamiento del agua y de los vestuarios, que pongan por delante su educación y vigilen a la hora de hacer servir dichas instalaciones, ya que han sido renovadas recientemente y nos gustaría a todos disfrutar de ellas.

Por lo que se refiere a la buena utilización del campo de deportes. Desde la junta hemos acordado unas normas simples y cómodas, para no tener más problemas en cuanto a ese tema.
El campo está provisto de una serie de basuras, en las que se puede depositar toda clase de desperdicios. También disponemos de unos baños públicos que debemos respetar intentando no ensuciarlos. En caso de que esto pasara. Los baños disponen de sus respectivos cubos con su fregona que nos facilitará dejarlo como lo hemos encontrado.
Para que haya un ambiente limpio e higiénico de los vestuarios. Los jugadores tienen que intentar dejarlos lo más limpios posibles, ya que con la presencia de tanta gente se ensucian con facilidad.
El vestuario a su vez, también está provisto de un cubo con una fregona en la parte del baño.

Por consiguiente, y para que las normas sean efectivas, la junta advierte que si se encuentra algún usuario incumpliendo las normas por todo lo alto, se le expulsará del recinto municipal, sin poder hacer servir dichas instalaciones durante un año o se le hará pagar por sus infracciones. (El castigo será impuesto por la junta directiva).

Cervera, 26 de septiembre 2007
E. Edgar Donaire. Bandos del presidente.